“Cómo una inmobiliaria de Roses con menos de dos meses de vida ha captado la villa más exclusiva de la Costa Brava”
La Vanguardia publicó la historia de GC Grup: cómo una inmobiliaria abierta hacía menos de dos meses consiguió la confianza de los propietarios de una finca de 16.000 m² a pie de playa en la Almadrava (Roses), valorada en 22 millones de euros. El artículo repasa de dónde venimos —promotores antes que agentes— y por qué eso cambia la forma de vender una casa.
Como promotores no encontrábamos el servicio que queríamos, así que decidimos crearlo nosotros mismos.
Martí Giró Corcoll, cofundador de GC Grup
El artículo explica los tres pilares con los que trabajamos cada propiedad: enseñarla como merece (fotografía, vídeo y render del potencial, no solo del estado actual), darle la máxima difusión posible —portales, redes sociales y contenido en francés e inglés para el comprador extranjero de la zona— y facilitar la compra con nuestro servicio de bróker hipotecario, para que el comprador sepa desde el primer día si la operación es viable.
Nunca nos guardamos una propiedad. Desde el primer día la compartimos con todas las agencias de confianza de la zona. La prioridad es vender la casa, no quedarnos con toda la comisión.
Martí Giró Corcoll, cofundador de GC Grup
Esa política de colaboración es la que explica por qué propietarios de activos singulares —la villa de la Almadrava, un complejo vacacional a primera línea de mar en Llançà— nos confían su venta. Una única publicación, cuidada al máximo, difundida internamente a toda la red de inmobiliarias de la zona.